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28/04/21

262.- No sé si me he precipitado -creo que no- pero os quiero explicar el motivo por el que me he comprado una moto de Trial eléctrica.

En pleno confinamiento por la pandemia, no nos ha quedado otra alternativa que salir en moto en una finca privada con mi yerno Asier y mi nieto Aimar.

Asier iba con su Beta Factory (gasolina), Aimar con la Mecatecno T8 (eléctrica) y yo con la TRS (gasolina), pero tanto Asier como yo las hemos llevado más tiempo paradas que en marcha, ya que si no, no oíamos a Aimar cuando tenía algún problema o simplemente nos quería comunicar algo.

El primer pensamiento que tuve fue: “esto con una eléctrica no me pasaría” y, como soy como soy, dicho y hecho. Contacté con Ramon Sallés de Non Stop para informarme sobre la Electric Motion y acabé en Tona toda una tarde de pruebas y contacto.

Es cierto que ya iba muy predispuesto porque me había “tragado” todos los vídeos, ensayos y comparativas que circulan por la red, pero al cabo de 30 minutos de ir con ella ya tenía claro que sería la siguiente moto de Trial que ocuparía un lugar en mi garaje.

No os voy a marear explicando los pros y los contras porque no deja de ser una moto especial y cada uno, después de probarla, sacará sus propias conclusiones, pero las mías fueron más positivas que negativas, es muy divertida de llevar y todo ello fue lo que me hizo tomar la decisión de comprarla.

Estoy seguro que no voy a subir de nivel con esta moto, pero lo que sí que tengo claro es que lo que sé hacer, lo voy a hacer mejor.

Tampoco voy a criticar los motores de combustión, más que nada porque los sigo llevando en las venas y sobre todo en el corazón. Es más, no me oiréis hablar mal de ellas porque aunque las eléctricas no emiten ni ruido, ni humo, siempre he considerado que las de Trial de gasolina son totalmente respetuosas con la naturaleza.

¿Que las motos eléctricas son el futuro? ¡Quizás!

¿Que habrá que adaptarse? ¡Seguro!

¿Que no abandonaré las clásicas de gasolina? ¡Está claro!

Si algo me sabe algo mal de toda esta movida es que me he desprendido de la TRS, cuando todavía no tenía ni un año, que no he podido correr ningún Trial con ella y, lo peor, que me encantaba como iba y más con el botón de arranque. Espero que el “Maestro Tarrés” no me lo tenga en cuenta.

A ver si más adelante, cuando la tenga más por la mano, os puedo explicar mis impresiones y, también, todo aquel que quiera probarla, si coincidimos, no tendré ningún problema en dejarla. La gasolina ya la pongo yo, jajaja…

28/04/21 - bonaigua - trial