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Gilles Burgat

Gilles Burgat - bonaigua - trial

Gilles Burgat, (Albertville, Savoia, Francia, 16 de noviembre de 1961).

Campeón del Mundo en 1981 con solo 19 años, con la marca italiana SWM.

Desde los once años se sintió atraído por el mundo del motor, cuando sus padres le regalaron un ciclomotor. Un año más tarde participó por primera vez en un trial y en 1975 consiguió su primera victoria. Desde entonces se lo tomó más seriamente y en 1978 conseguía el campeonato de Francia junior 125.

En 1979, con la ayuda de su padre, consiguió el primer campeonato estatal y en 1980 el segundo.

En 1981, y ya como piloto oficial SWM, ganó los Scottish con 19 años, siendo el piloto más joven de la historia que ganaba esta prueba, y lo culminó con el título de Campeón del Mundo.

En 1982 ficha por Fantic, pero este sería un año del debacle y también el de las motos con motor de 2 tiempos, no sin antes ganar el Trial de las Naciones con el equipo Francés en 1984, repitiendo en 1985 y 1986

Casado con la americana Leslie es padre de cuatro hijos los cuales, en el 2011, quedaron sorprendidos al conocer que su padre había sido Campeón del Mundo, ya que en su casa no hay trofeos ni fotos que lo demuestren.

Ha sido en los últimos acontecimientos, tales como la edición de algún libro sobre motos italianas u homenajes en triales emblemáticos como el Ventoux Trial Clasic, que han descubierto que Burgat había sido en 1981 campeón de la especialidad.

1.- ¿Qué significó el trial para ti?

El trial representó para mí, desde la edad de 11 años, cuando empecé en el trial, una verdadera pasión, una manera de vivir, todos lo que hacía dependía del trial.

En mis principios, el trial era sobre todo paseos por la montaña con mi padre y amigos suyos. Los caminos son muy difíciles en los Alpes y es lo que pienso que me ha hecho progresar en mi técnica de conducción.

A continuación hubo las primeras competiciones regionales, iba con mis padres después de la escuela.

El punto clave de mi vida fue el encuentro con Charles Coutard, que me apoyó e hizo creer en mis posibilidades de convertirme en futuro piloto de trial.

A continuación se desencadenó todo muy rápidamente, las primeras victorias, las primeras pruebas de campeonato de Francia, de Campeonato del Mundo…

El trial entonces pasó a ser para mí un verdadero oficio, la impulsión, el enfoque de las motos, los desplazamientos, las competiciones, siempre lo he hecho con mucho gusto y pasión.

Lo que me gustaba sobre todo eran los encuentros con los otros pilotos, italianos, españoles, ingleses… éramos jóvenes y al mismo tiempo éramos muy serios el día de la competición, se reía mucho y éramos un poco como un grupo de amigos.

2.- ¿Qué significa el trial para ti?

Actualmente el trial representa para mí, mi juventud, muy buenos recuerdos, numerosos viajes y numerosos encuentros. 

Permanece la pasión, aunque ya no practico mucho. 

Observo siempre los resultados de los triales y me mantengo informado de las novedades.
Por lo que se refiere a la conducción actual, estoy maravillado de ver lo que los pilotos llegan a hacer hoy, tanto en trial indoor como outdoor.

Miro con pasión los vídeos de los grandes campeones, sobretodo en youtube y no puedo impedir de lamentarme de no poder pilotar hoy a este nivel. El trial se ha profesionalizado enormemente, los pilotos han pasado a ser verdaderos atletas.

Desgraciadamente el trial se volvió de muy difícil acceso para los jóvenes ya que es muy técnico, pero estoy seguro que las federaciones y clubes van a encontrar algo para hacer de nuevo que el trial sea más accesible.

Participé también en un trial clásico, con una SWM de 1981 y me encantó. El trial con motos antiguas representa una muy buena alternativa al trial moderno.