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Yrjö Vesterinen

Yrjö Vesterinen - bonaigua - trial

Debe ser considerado como el hombre que hizo entrar el trial en una nueva era. Por su profesionalidad y porque fue el encargado de ir desbancando a los entonces inventores e imbatibles británicos de sus pedestales. 

Yrjö Vesterinen   (Kokkola, Finlandia, 7 de diciembre de 1952).

“Vesty”, a los mandos de Bultaco, consiguió tres títulos mundiales consecutivos (1976, 1977 y 1978) convirtiéndose en el primer multi-campeón del mundo. Meticuloso y elegante, fue uno de los pilotos más admirados del “circus” mundial.

Tras un comienzo en bicicleta, a los 16 años debuta en competición con una Yamaha de 100cc. Al poco tiempo pasa a pilotar una Bultaco y posteriormente una Montesa 247, con la que se proclama Campeón de Finlandia Junior. En 1970, obtiene su primer título nacional absoluto, hecho que repite en once ocasiones más.

Al año siguiente, con tan solo 18 años participa en cuatro pruebas del Europeo, que entonces era el equivalente al Campeonato del Mundo, finalizando la temporada séptimo en la general, destacando su segundo puesto en la prueba celebrada en Suecia.

A nadie escapaba ya los dotes especiales de este chico finlandés, por lo que para la temporada 1972 Vesterinen recibe la oferta de pilotar de manera oficial una Bultaco Sherpa y, aunque solo disputa tres pruebas, consigue su primera victoria en el trial de Suecia.

En 1973 Yrjö participa en cinco de las diez pruebas, finalizando séptimo ese año.

1974 es el año de su lanzamiento definitivo ya que, de un lado, decide dejar su familia y domicilio en Finlandia y, de otro, participar de manera íntegra en el todavía denominado Campeonato de Europa, pese a disputarse ya una prueba en Estados Unidos.

Su pilotaje empieza a crear escuela con un estilo de conducción diferente al empleado por los británicos, pero lo que quizá más sorprendía era su forma de afrontar el trial, de una manera muy profesional, repitiendo las zonas una y otra vez en los entrenamientos y dando imagen frente a sus patrocinadores en las carreras.

En 1975 el piloto finlandés da a sus competidores un serio aviso de lo que está a punto de llegar ya que, pese a un comienzo flojo falto de entrenos, acaba en segunda posición detrás de Martin Lampkin en el recién estrenado Campeonato del Mundo.

En la segunda edición del mundial del año 1976, Vesterinen comienza venciendo en la primera prueba, disputada en Irlanda. Esta fue una victoria muy especial pues hasta ese momento ningún piloto no británico había vencido allí. Es entonces cuando comienza a encadenar triunfos y segundos puestos, proclamándose vencedor del Campeonato del Mundo antes de finalizar la temporada.

Durante los años 1977 y 1978 es el rey indiscutible del trial y suma sus tres títulos consecutivos.

Los problemas de Bultaco obligan a cambiar de aires en 1980, Yrjö se pasa entonces a Montesa y, a los mandos de una Cota 349, vuelve a dar un golpe duro a los británicos venciendo por primera y única vez en los Seis Días de Escocia, mientras en el mundial finaliza tercero.

En 1981 vuelve a Bultaco, que intenta superar la crisis con el lanzamiento de la Sherpa 199B, conocida como “la blanca” o la seis marchas. Pero ya es la hora de los jóvenes, lo que le lleva a participaciones esporádicas en 1982 y a su retirada definitiva en 1983, no sin antes realizar un meritorio quinto puesto en los Seis Días de Escocia, siendo uno de los únicos pilotos con Bultaco.

Como muchos de sus coetáneos, Vesterinen no abandonó el trial, y es que para los trialeros más puros el trial es una pasión difícil de abandonar. Tras fijar definitivamente su residencia en Inglaterra, crea la marca de equipamiento y accesorios para trial Apico, que a día de hoy es una de las más importantes en el mercado británico. También se le ha visto habitualmente como mochilero y ayudante de su hijo Mika, en pruebas del Europeo, Mundial Junior y Nacional Británico y ya más actualmente en triales para motos clásicas.

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Hi Victor,

Sorry for the delay in replying to you. Thank you for asking me to contribute, which I do with pleasure and gratitude. You do not indicate how long a reply you are expecting on my behalf. Please let me know if you require more text than that you will find below. However if you do, then that might be easier done as an interview as I am not sure if I can add much more without a better briefing from you.

1.- ¿Qué significó el trial para ti?

Era una manera de expresarme, una manera de probarme a mí mismo. ¡Ya de niño quería ser bueno en algo y los triales me dieron esta oportunidad! Esta ocasión significó todo para mí ya que me sentía muy feliz y afortunado de poder vivir de algo con lo que había soñado. Mi gratitud es para Don Paco Bultó y su sobrino Oriol Puig, que hicieron posible esto ofreciéndome para mi disposición una fábrica “Bultaco” en 1972. Y como dicen “el resto es historia”. 

2.- ¿Qué significa el trial para ti?

Recuerdos maravillosos de gente apasionada. También significa que los triales se han convertido literalmente en un nuevo deporte, muy diferente de cuando participaba. Un elemento como el valor es ahora una parte importante de los triales. Esto no era así durante mis años de montar en moto. La habilidad y el esmero inmensos de los campeones de hoy es también muy notable. En mi opinión esto ha sido a un coste muy elevado para los triales en general  y pienso que… ¿hemos perdido hoy a más pilotos que los que estamos ganando? ¿Quizás los triales como deporte han llegado a ser demasiado extremos y están perdiendo algo de su encanto? Los triales no necesitan más espectadores, necesitan más participantes! 

Solo en el en caso de que fuese de tu interés, he restaurado algunas de mis motos con las que gané campeonatos, y lo he hecho con un muy alto nivel de precisión e intentando asegurarme de que están correctas en cada detalle, usando piezas originales de fábrica.  Espero que estas motos tengan un interés histórico de cómo Bultaco fabricaba las motos entre los años de 1974 y 1982. Las motos que ya están completamente terminadas son: 1976, 1977, 1978, 1982. Estoy trabajando actualmente en la máquina de 1975 ahora y he comenzado también a trabajar con la de 1974, que es una de las muy raras 133 motos con el chasis numerado. Otra moto que está esperando ser restaurada pronto es una de 1978. También tengo dos motos de 1979, una es mía propia y la otra perteneció a Bernie Schreiber. Tomará un poco de tiempo restaurarlas todas. Aparte de la moto de 1976, las otras no han sido vistas en público ¡desde hace más de 30 años!